La rama que volvió a brotar
En este relato original de Nuovonome, Lorenzo cuidaba un árbol cuyas ramas servían para fabricar instrumentos. Una tormenta derribó la más antigua y dejó una herida amplia en el tronco junto al sendero del jardín.
Algunos querían talarlo; otros deseaban atar la rama como si nada hubiera ocurrido. Lorenzo eligió consultar a una cuidadora de árboles y aprender qué reparaciones podían ayudarlo realmente.
Protegieron la tierra e hicieron bancos con la rama caída. Lorenzo esperó las siguientes estaciones: cuidar también significaba aceptar cambios y encontrar nuevas formas de aprovechar con respeto lo que había terminado su ciclo.
