El bastón del bosque inclinado
En este relato original de Nuovonome, Álvaro guiaba caminantes por un bosque cuyos árboles se inclinaban hacia los pensamientos apresurados. Su bastón llevaba tallados una piedra, una hoja y un caracol para recordar las pausas.
El grupo quiso cruzar un barranco antes de la lluvia. Álvaro eligió detenerlos y escuchar el crujido de un puente, aunque algunos protestaran por la demora.
Tomaron otra senda y llegaron después. En la posada agradecieron aquella decisión; el guía añadió una marca al bastón para recordar que cuidar podía requerir soportar la impaciencia.
