El libro que dejaba páginas abiertas
En este relato original de Nuovonome, Dante custodiaba una biblioteca cuyos libros crecían cuando alguien regresaba con experiencias nuevas. El suyo tenía un final hermoso escrito por un viajero célebre que todos admiraban en la ciudad.
Podía conservarlo y recibir elogios por repetirlo. Eligió dejar el final abierto y conocer un valle del que nadie hablaba, llevando un cuaderno vacío entre sus cosas.
Allí aprendió un oficio y encontró amistades. Añadió páginas propias al regresar; el antiguo final quedó guardado como una posibilidad que no necesitaba convertirse en su destino.
