El hilo que dejó volar al viento
En este relato original de Nuovonome, Elián fabricaba cometas en una isla donde el viento tenía estaciones propias. Su creación más hermosa llevaba un hilo plateado que permitía traerla de vuelta desde cualquier altura.
Vio una bandada atrapada entre dos corrientes. Su cometa podía abrirles paso, pero tendría que soltar el carrete. Eligió dejar que el hilo escapara entre sus dedos.
Los pájaros alcanzaron la costa. Días después llegaron a otras playas retazos plateados; muchas familias construyeron cometas y compartieron aquel vuelo que parecía perdido.
