La casa que llevaba un huerto
En este relato original de Nuovonome, Joaquín vivía en una casa que avanzaba sobre raíces gigantes. Cada otoño elegían dónde detenerse mientras el huerto del patio seguía creciendo durante el viaje por las colinas.
Una familia sin semillas pidió ayuda antes de las lluvias. Joaquín eligió retrasar la partida para enseñarles a recoger, secar y conservar parte de la cosecha.
Un año después encontró huertos siguiendo la antigua ruta. Siempre había alguien dispuesto a recibir la casa: compartir el cuidado había creado otra manera de echar raíces.
