La última habitación del tren
En este relato original de Nuovonome, Benjamín vivía en un tren que recorría pueblos desaparecidos de los mapas. Guardaba una maleta con objetos pequeños olvidados por pasajeros que habían bajado en estaciones de otros tiempos.
Una anciana buscaba el dedal de su madre antes de que cerraran una estación. Benjamín eligió bajar y ayudarla a reconocer las piezas, aunque perdería su conexión.
No hallaron el dedal, pero una fotografía permitió reunir familiares. Tomó el tren siguiente con menos objetos y más direcciones: algunas pertenencias encontraban sentido cuando volvían a conectar personas.
