La mesa orientada a los caminos
En este relato original de Nuovonome, Abraham construyó una mesa cuyas patas apuntaban hacia cuatro caminos. Cada viajero encontraba en ella un dibujo diferente del paisaje que acababa de recorrer antes de llegar a aquella casa.
Un consejero sugirió reservarla para invitados importantes. Abraham eligió abrir horarios de comida compartida y preguntar a cada persona qué podía ofrecer o necesitaba recibir durante su estancia en el lugar.
La mesa se llenó de relatos, platos y acuerdos. Los caminos siguieron siendo distintos, pero sus viajeros conocían un punto de encuentro donde podían conversar sin tener que abandonar sus propias historias.
