El taller de las cunas viajeras
En este relato original de Nuovonome, José construía cunas que pasaban entre familias de una ciudad sobre canales. Bajo cada base guardaba un registro de las manos que habían contribuido a cuidarla durante los primeros meses.
Una familia pidió borrar los nombres anteriores. José eligió escuchar y propuso conservarlos en un cajón que podrían abrir cuando quisieran, sin exhibirlos ni exigir que continuaran la misma costumbre.
Aceptaron añadir su página. La cuna siguió viajando: aquella herencia ofrecía compañía mientras dejaba que cada hogar eligiera su propia manera de recibir y cuidar una nueva etapa.
