La ventana detrás del espejo
En este relato original de Nuovonome, Tomás restauraba espejos en una calle donde ninguno devolvía el mismo rostro. Uno mostraba una ventana cerrada, incluso cuando delante había una habitación sin paredes ni techo.
Un comprador ofreció mucho dinero. Tomás eligió investigar con una vecina que reconoció el marco de su antiguo taller, perdido años atrás durante una inundación del río.
Encontraron los planos escondidos y reconstruyeron el espacio. El espejo empezó a reflejar herramientas: una duda cuidada había devuelto algo concreto a la vida de una persona.
