El libro que volvía al jardín
En este relato original de Nuovonome, Yahya estudiaba un libro cuyas hojas se convertían en plantas si se dejaban demasiado tiempo cerradas. Lo había recibido para aprender preguntas que otras personas habían cuidado antes de él.
Al ver raíces bajo la cubierta, pudo encerrarlo en una vitrina. Eligió leerlo con un jardinero y descubrir cómo compartir sus páginas mientras atendían las plantas que aparecían entre los signos.
Construyeron un espacio de lectura alrededor del jardín. El libro siguió cambiando: buscar sentido requería atención y una disposición a cuidar también aquello que crecía fuera de las respuestas conocidas.
